"El pintor debe ser universal y amante de la soledad; debe considerar lo que mira, raciocinar consigo mismo, eligiendo las partes más excelentes de todas las cosas que ve ..."
LEONARDO DA VINCI
Recurriendo a la obra escultórica de grandes artistas clásicos y contemporáneos presento una serie de trabajos cuya finalidad es la expresividad del alma humana. Mi deseo de transmitir diversos sentimientos y expresiones a través de la línea y el color me ha llevado a volcarme en el escenario histórico, eligiendo para ello obras escultóricas de grandes artistas del pasado. Mi preocupación fundamental es reflejar puntuales detalles de aquellas escenas, centrando mi interés en las miradas y expresiones corporales que, a mi forma de ver, expresan más que la misma composición en su conjunto. Otra de las ideas que me hace recurrir en mis pinturas a la representación escultórica es que ésta la considero el arte de crear formas expresivas en tres dimensiones reales, sean volúmenes cuando se crean materiales compactos, o ya sean objetos en los que predomina el espacio apenas delimitado o indicado mediante ejes que lo recorren; lo que me facilita marcar esa expresividad en los personajes más que si me basara en obras planas y pictóricas. Desde un punto de vista técnico, tanto en los dibujos como las pinturas, me baso en el estilo del claroscuro, pero no a la manera técnicamente clásica y conocida de crear una atmósfera tenebrista, como Caravaggio o Ribera, sino en la forma de resaltar ciertas partes del cuerpo, destacando de forma estridente las luces de las sombras y viceversa, entendiéndolo más como un estilo puramente" primitivo" y esencial. Con esta simplicidad colorista realzo la contraposición de colores blancos y negros, con los variantes colores grises intermedios que ambos colores conllevan, pues esa contraposición de "pares de contrarios" según el pensador clásico Parménides, crea un equilibrio en la obra que se manifiesta en las figuras de forma bella y armoniosa. Ese contraste entre el blanco y el negro acentúa así la expresividad de los personajes, consiguiendo más intensidad y a la vez elegancia artística, lo que hace que dicha expresividad llegue de forma más directa al espectador . Como historiador percibo a los personajes representados con los mismos problemas, desafíos y avatares del presente, entendiendo a los grandes artistas en su deseo de transmitirnos hechos y mitos destacados a modo de ejemplo. Para ello siempre recurren a la exaltación de la belleza y a la expresividad, al igual que pretendo hacer yo en mis cuadros, comprendiendo además que la preocupación primordial de los artistas del pasado es dejar patente a modo de ejemplo los grandes valores del ser humano, valores a los que Platón puso identidad como elementos infinitos y eternos en su "Mundo de las Ideas". Pues considero a mi entender que dichos valores deberían primar actualmente en el mundo y sobre todo en el arte. J.Darío
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POESÍA DE ENRIQUE CEPEDA
Según D. Manuel Seco (Académico de la Real Academia de la Lengua Española) “se debe de escribir con cabeza y corazón”
Mientras un poeta cante con la trama y urdimbre el ver su poesía en los colores; y dejar con gracia ese rasgo sutil o la jugosa pincelada… cantará el Amor, y al mundo que se mueve.
Te sorprenderá cuando entiendas por qué su rostro se transforma, sus gestos, sus palabras; y ese mundo feliz y desgraciado al mismo tiempo, le lleva a caminar sobre la ola y a surcar el mar inmenso de sus sueños
Su mundo de color está en sus niñas iridiscentes, en vibrar y registrar en su retina algo que no abarcan los humanos.
Él lleva la magia entre sus manos y puede hacer aparecer en la chistera lo grande que es un mago o la pequeñez de los enanos.
Revisad con respeto: el mundo sideral de sus colores, el devaneo entre las formas y el gran mosaico… de encajar el lugar que corresponde.
Si queréis entender qué hace el artista, a hurtadillas buscadle y sorprenderle.
Él juega como niño adulto con esa sabiduría de ser preñado por los siglos.
¡Y siempre a expensas preguntándose! ¿por qué te fijaste en mí, Dios mío?
Y es que siempre el artista se sorprende por donde empezó y quien lo hizo.
¿Quién le despertó su alma? y quien tocó su arpa la del rincón escondido, para que vibre en tu alma y tenga el mismo sonido.
¡Cuando el que lo ve se extraña, Y sorpréndese quién lo hizo!
Escrito para mi amigo Emilio “el último romántico” Enrique Cepeda 07 (pintor artístico)